martes, 12 de junio de 2018

Hasta que el tiempo nos separe.

A veces, antes de dormir, cierro los ojos e imagino que te encuentro recorriendo Lavapiés dentro de 4 o 5 años, quién sabe si 6. Aprieto fuerte los párpados y te veo más guapo, más adulto, más experimentado, y menos chulo. Con la misma sonrisa que me robó el corazón, eso sí. 
Imagino entonces que me hablas de tu vida, que me dices que has cumplido aquellos sueños que tanto te frustraban y que has conseguido el trabajo de tu vida. El que tanto te merecías, la verdad. 
Yo noto el rubor subiendo por mis mejillas, con el mismo pudor que me provocabas cuando te conocí, y te digo que sigo bien, tan bien como siempre. Que he seguido luchando por aquello en lo que creo, que por fin pude alquilar aquel estudio de los balcones repletos de flores, y que ahora entra el sol en todos los rincones de mi vida. 
Me dices que no tienes pareja, que la tuviste y se acabó hace algún tiempo, por incompatibilidades imposibles de solventar. Y yo me río por la excusa que le has puesto a tu mala cabeza. Imagino que nos quedamos en silencio unos segundos y tú aprovechas para remover el dolor de nuestra historia. Te cuesta decirlo, como te costó decirlo todo en aquel tiempo; pero al fin esbozas un "perdón, lo siento". Dices que ahora entiendes que las cosas no se acaban de esa manera, que me debes una conversación. Te digo que las cosas son así porque así tuvieron que ser, que no hay rencor ni reproche, que separados hemos encontrado el triunfo, aunque no hayamos dejado ni un solo día de acordarnos de aquel fracaso que tan felices nos hizo. 
Imagino también que en ese encuentro me daré cuenta de que te sigo queriendo con todo el alma. 
Que por mucho que digan los expertos, el pasado es el mayor sello de identidad del futuro. 
Imagino que te digo que me voy, y que, por primera vez, te rechazo un beso. 
Me giraré en ese momento con lágrimas en los ojos, las mismas que derramo cada vez que aún te imagino, y que sin mirar atrás, te susurraré: "los años, mi niño, que, aunque no han sabido borrar tu rastro, han logrado hacerme más sensata".
Texto de @julitaerre

miércoles, 31 de mayo de 2017

Lola con D

Todo sucede con un fin, con un motivo,
nos lo han repetido desde el principio,
que en algún momento,
en algún lugar,
tú y yo.

Todo se acaba por algo,
porque si
o mejor dicho porque no,
porque no éramos
tú y yo.

No sabes,
que antes, incluso,
de verte atropellar mi mirada,
de sentir cómo me invitabas a la vida,
yo ya había visto tus ojos
en algún lugar de mi mente.

Que tú eres ese cruce de caminos
con todos los semáforos en rojo
a lo largo y ancho de toda la Gran Vía
y que a ciegas cruzaría en 8 vidas.

Todo sucede por algo, sí,
supongo que todos los desastres
que hicieron crecer amapolas aquí dentro
solo eran la metamorfosis para prepararme
al huracán que iba a remover la tierra
para dejar paso a flores que desconocía,
a las que tus caderas traían.

No sabes,
que la lluvia no cala si no la noto a tu lado
y que yo soy de calarme hasta en los besos,
que las sequías solo las quiero
para que en las noches me provoques un oasis
y calmar la sed que me provoca tu ausencia.

Todo se acaba por algo,
yo, por ejemplo,
dejé de imaginarte porque un día
te tuve delante
y te confieso que la realidad,
por esta vez,
superó a mi imaginación.

Nunca te lo he dicho pero
antes, mucho antes de las musas,
ya existías tú,
con tu inocencia y tu sonrisa tímida,
pero enseñándome las garras,
haciéndome poeta de nuestro destino.

Antes,
mucho antes de tenerte entre mis brazos
y bailar con mi cuerpo
al compás del silencio,
yo ya te había inventado.
Antes de nadie
y después de todo,
tú y yo.

martes, 30 de mayo de 2017

Miguel Gane

¿Sabéis eso de cuando tenéis un pájaro y lo metéis en una jaula porque tenéis miedo de que se escape?
Es mucho más grande el acto de amor que te demuestra aquel que está libre, que puede volar cuando quiera y, en cambio, elige quedarse, que aquel que se queda porque siente que está atrapado entre rejas, porque tú no le dejas ninguna salida.
Pues lo mismo, pero con las personas.

Intranerso

"Consejo de supervivencia: No necesites a nadie. Pero quiere.
 Quiere mucho. Quiere por encima de tus posibilidades"

lunes, 8 de mayo de 2017

septiembrepuedeesperar.com

"Apareciste como una anomalía estadística con el único objetivo de romperme los esquemas. O quizás fue una simple casualidad, pero ya conoces mis problemas de ego. Siempre me dijeron que todas las cosas importantes ocurrían en los portales, pero por más que te acompañaba a casa nuestra historia no se convertía en una película digna de un Oscar. 
La paciencia siempre fue mi mayor virtud y el ‘Continuará’ una eterna despedida.
Quizás esto no va de amor y a mí no me entra en la cabeza. Puede que esto sea una especie de ‘500 días juntos’, aunque tú tienes aún más encanto que Summer, y eso son palabras mayores. 
La vida pasaba entre listas de Spotify, descubrimientos en Youtube, bolsas de chucherías, algún que otro concierto y largas conversaciones con más transcendencia de lo que parecía al principio de aquel extraño invierno.
Nuestra historia, eso sí, daba para una canción. ¿Sabes? Alguien me contó, o tal vez me cantó, que tus canciones favoritas lo saben todo de ti. La mía representaba mi búsqueda del tesoro cuando aún no sabía en que isla te encontraría. La cantaban Leiva y Rubén y yo lo seguía como si de un mandato se tratara: “Yo solo busco que me tiemblen las piernas, que seas de esas que nadie recomienda”.
Ellos ponían la música y la letra, yo era ese protagonista que ve su vida pasar mientras llora por las esquinas y tú un bendito problema con una solución que iba a doler. Tampoco es cuestión de echarte a ti toda la culpa. Quizás yo nunca quise resolverte. Me gustaban todas las incógnitas de la ecuación que planteabas.
A ti, que me tenías a tus pies, siempre te preocupó demasiado lo que pensaran aquellos que solo querían pasar una noche entre tus sábanas y demasiado poco lo que pensaba yo, que aspiraba a estar toda la vida sosteniendo tu mano. Sigo peleando y, tratando de ser justo, sigues valorándome, pero seguimos siendo tú y yo. Quizás nunca dejemos de serlo, pequeña sonrisa de Amelie."

Trece segundos antes de disparar.

Y te levantas una mañana y decides que es el momento de cambiar de vida con la facilidad del que se pone unas zapatillas y baja a por el pan. Que quizás te cansaste de esperar a que el chico que te volvía loca enloqueciera contigo, que puede que aprendieras que hay que querer a quien te quiere, que a lo mejor hay que coger las riendas de tu vida y darle la espalda a quien nunca te miro de frente, que anoche soñaste y hoy quisiste salir a cumplir el sueño.
El mundo es para los valientes. Vamos a ser dignos de nuestra parte.

jueves, 4 de mayo de 2017

Apuesto un amanecer a que he escrito sobre ti.


Un día
escribí muchas rimas.
Una tarde,
conseguí versarte.
Una noche,
te escribí a renglones.

Creí que era hábil,
o que esto era fácil.
Sin embargo,
ahora sé algo.

Hay noches
que no hay texto que te nombre.
Hay tardes
en que las palabras no salen.
Hay días
en que surge la poesía.

Por eso este día,
te doy todas mis rimas
para que acompañen
tus tristes tardes,
seguidas de noches
en que te rompes,
y yo no sé escribirte
que vale la pena sentirte,
que por ti hago rimas,
que eres poesía.

Seguiremos informando

Han vuelto las mariposas a revolotear en mi barriga. Pero tú, no.

La vuelta al mundo para abrazarte por la espalda

“Quizás no te conozca, ni me conozcas, pero podemos conocernos o desconocernos más si quieres. Eso sí, yo no te mentiría si no te conociera, porque contigo puedo ser yo mismo y tú ni siquiera lo sabrías.” 

martes, 20 de diciembre de 2016

Hoy, mañana y todos los días.


Ojalá estés escuchando esto sin que nada te duela, ni en el cuerpo, ni en el alma.
Ojalá te hayas emocionado alguna vez este año, aunque solo haya sido una y ojalá vuelvas a hacerlo pronto.
Ojalá tengas un trabajo que no te atrevas a llamarlo así de lo bien que te lo pasas haciéndolo y que tengas un aprendiz, alguien que quiera ser como tú y no por lo que tienes si no por lo que eres capaz de hacer.
Ojalá no desees jubilarte jamás.
Ojalá te esperen en casa para preguntarte que tal te ha ido el día.
Ojalá que tengas un sitio que decidas volver y lo puedas llamar hogar.
Ojalá tengas a alguien a quien poder llamar cada vez que aterrizas aunque sólo sea para decirle que estás bien y a alguien a quien poder decirle "Acércame a un hospital".
Ojalá te amen como amas tú.
Ojalá sientas que aún tienes tanto por hacer.
Ojalá rompas muchos planes propios y ajenos.
Ojalá que improvises y ojalá que te sorprendan todos para bien.
Ojalá que te superen los que suben que hay que ver como suben y ojalá te sientas tan orgulloso de ellos como ellos algún día de ti.
Ojalá pierdas la cabeza por no perder la esperanza.
Ojalá se pongan a trabajar de una puñetera vez lo que siempre tanto hablan y ojalá nos dejen vivir en paz.
Ojalá que no solo tus deseos se cumplan si no que se actualicen.
Ojalá que sonrías cada vez que recuerdes y ojalá que también lo hagas cuando pienses en lo que está por venir.
Ojalá te mantengas siempre con la edad de tus sueños.
Y si me lo permites ojalá que algún día dejen de existir los ojalás.
Y si me lo permites ojalá algún día volvamos todos al rincón.

Risto Mejide

martes, 1 de noviembre de 2016

El amor, como todos sabemos, es cosa de uno.


“¿Sabes qué es lo peor de que alguien rompa contigo? Que se te ha olvidado lo poco que pensabas en las personas que tú has abandonado y te das cuenta de que ahora esa persona piensa poquísimo en ti. 
Te gustaría pensar que estáis sufriendo los dos, pero el otro dice: Oye, ¡por fin te has largado!”. 

('Antes del amanecer'; Richard Linklater, 1995)

miércoles, 26 de octubre de 2016

Visto en Facebook.

Qué guapa estás cuando no te das por vencida. Cuando te quitas los miedos y te dejas llevar. Qué guapa estás cuando dejas atrás lo que pasó, para centrarte en lo que está pasando. Cuando te haces valer, y no dejas que te quieran menos de lo que mereces. Qué guapa estás cuando sueñas y sales ahí fuera a cumplir tus sueños. Cuando sabes que no existe nada imposible. Qué guapa estás cuando eres fuerte. Cuando te levantas después de cada caída, cuando cambias de piedra porque ésa ya está harta de ti. Y tú de ella. Qué guapa estás cuando aprendes, cuando sabes lo que vales, lo que mereces.
Y cuando me quieres también estás guapa.
Pero es que, cuando te quieres a ti, estás que lo flipas.

martes, 4 de octubre de 2016

¡Qué mal nos queremos!

Y así no es de extrañar que haya gente que se quiera tan flojo. Nos enamoramos y hacemos ver que nos da igual. Vayamos poquito a poco, no te vaya a soltar un te quiero demasiado pronto, no nos vayamos a precipitar. Como si esto que te sale del corazón fuese agua del grifo.
Ahora lo caliento, ahora lo enfrío.
Ahora le doy a chorro. Ahora gotita a gotita y no más.

Uno no elige cuándo ni de quien se enamora, como tampoco se puede elegir la velocidad.

Risto Mejide

Escandar Algeet

Tengo demasiadas guerras en mi vida como para que el amor sea una de ellas.
No se lucha por amor,
se lucha con.


La historia de mi vida

"A mí me gusta comer de verdad, beber de verdad, besar de verdad, charlar con los amigos de verdad, enamorarme de verdad y cuando pones tanto en todas esas cosas, lo más normal es que salgas lleno de cicatrices."
- Joaquín Sabina

miércoles, 28 de septiembre de 2016

El amor tiene dos caras

"La cuestión final es: ¿por qué la gente busca el amor cuando este tiene una caducidad limitada y puede ser aniquilador?
[...]

Yo creo que es porque, como algunos de vosotros ya sabéis, mientras dura, te sientes de puta madre."

miércoles, 8 de junio de 2016

Las ganas de huir.

¿Qué se hace cuando una ciudad enorme se te queda pequeña para salir corriendo?

Que da igual si tú o yo, si lo entiendes o si no.

Tú, que tienes unos bonitos ojos mar,
por los que perderme,
y una sonrisa que cura 
cualquier mal de ojo.


Que hablas del desorden de tu habitación, 
-y eso que todavia no has visto el de mi cabeza-
como si fuera aquello la guerra mundial,
y yo, sin tu saberlo, la que te espera tras ella.

Tú que nunca dejas que la música pare,
que tienes una risa contagiosa
y las hormonas en revolución.


Tú que llevas la voz por bandera
y un corazón en la mochila para entregárselo a alguna que tenga la suerte de quererte tanto como lo hago yo.


Esto es para ti,

Que cuando vuelvas de la guerra entre amor
e independencia
-si es que vuelves-
dudo, esté esperándote.

Dulces pesadillas, te sueño con locura...

Todo lo que no hacemos por miedo a perder.


Tenemos la edad ideal para romper esquemas,
ropa,
bocas;
corazones.
Tenemos la edad ideal para arriesgarnos,
equivocarnos;
dolernos.
Tenemos la edad ideal para rompernos los esquemas,
el alma;
y rehacernos.
Tenemos la edad ideal para no quedarnos con las ganas,
querernos;
odiarnos.
Tenemos la edad ideal para huir,
volver a empezar todo de cero;
reconstruirnos.

Tenemos la edad ideal para vivir.

miércoles, 20 de abril de 2016

Promesas que quedan en nada.

Si el que quiero que me quiera
No me quiere como quiero que me quiera
De que me sirve que me quiera el que no quiero que me quiera